jueves, 13 de agosto de 2026

Un viaje psicodélico

 

Ceniza De Rinoceronte | Cuotas sin interés 


Fui a la biblioteca; en estos días harán un conversatorio con el poeta Agustín Guambo y, a propósito de eso, su libro Ceniza de rinoceronte estaba tan a la mano. "Me lo llevo", dije, y me pasé el día entero leyéndolo. Esta poesía es de otro nivel, pienso.

Al leer su título allí, en la biblioteca, imaginé un cuenco lleno de cenizas de animales sagrados que, al combustionar, te vuelan; imaginé las plantas de poder capaces de llevarte hacia lo mágico del mundo andino.

Este libro es eso: un viaje hacia otro tiempo y espacio, caminando por pequeñísimos filamentos vibrantes de diez dimensiones o más.

Me adentro en él, no sin temor; me adentro en esta experiencia psicodélica en la que la voz poética va hacia el futuro sin abandonar lo ancestral ni el bagaje fundamental de su historia: su padre y su madre.

Anoto este poema:

En el poema «[.iii.]» de Ceniza de rinoceronte, Guambo (2025) escribe:

[.iii.]

a madre y padre
y el posfuturo de sus sangres

when tomorrow
tomorrow comes today
Gorillaz

la noche revienta sobre los cráneos de las flores la lluvia reposa en la caverna del cielo ¿escuchas? es la propagación del huracán atiborrado de nuestras almas ¡escucha el llamado de los andes! Yarukí y Punín donde madre danzó en medio de arcilla salobre [sombras vegetales que creciéndole íntimamente en el cráneo extraviaron la brújula de sus pesadillas y la destrozaron en medio del frío y la intemperie de una ciudad ajena a su sangre] mirando a su padre descender al sol del alcohol e inflamarse hasta blanquear su esqueleto... (p. 41)

Y en medio de esa travesía sobresaltada de imágenes, siento que todo se vuelve inestable: el cuerpo, la escritura, las palabras. Se transforman, se mezclan, se hibridan, se mestizan.

Hay que beber de este libro y hacerlo despacio, para poder gozar de todo lo que nos ofrece.

 

 

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