lunes, 28 de septiembre de 2026

Sed de Amélie Nothomb

 

Editorial Anagrama 

Leí Sed, de Amélie Nothomb. Esta es una novela muy a su estilo, corta y precisa. Esta la estuve leyendo dentro del centro comercial, pues tenía mucha sed de su lectura y esta solo se podía amainar de inmediato, como toda necesidad apremiante. Además, quería sacar de la biblioteca otros libros que tengo pendientes, de los cuales también quisiera beber pronto, pues resulta que cuando ya tengo en mente algún título, termino encontrando otro. Hay muchísimo que quiero leer y que nunca alcanzo.

Sed tiene como narrador al mismísimo Jesús de Nazareth, en las horas previas y durante su crucifixión. Un Jesús que es hombre y piensa desde su mortalidad, desde su carne, desde su sed como necesidad física. Jesús tiene un cuerpo que experimenta dolor y sangra, teme y clama por agua.

Jesús tuvo que morir para tener la conciencia de estar vivo y, mientras se halla en esos últimos instantes, tiene miedo. Para sobrellevar esta situación, se recrea con sus recuerdos y deseos, narra lo que siente y lo que observa.

Recuerdo que hace tiempo yo estaba por entrar a quirófano, sola y enfrentándome a una cirugía. Tenía miedo, sí. En los momentos previos al ingreso al quirófano, como un modo de serenarme, empecé a recordar momentos placenteros, a tomar nota mentalmente de la experiencia y, de alguna manera, distrayendo la mente, logré vencer el miedo.

Pero, volviendo al texto de Nothomb, ella habla sobre la crucifixión pensada como aquella en la que el cuerpo se convierte en el lugar donde se enfrentan la vida y la muerte, pero también la trascendencia.

Me pregunto, luego de leer este libro: ¿qué significa tener conciencia del propio cuerpo cuando ese cuerpo está a punto de morir o de entregarse a un procedimiento?

 

 

martes, 22 de septiembre de 2026

Entre el miedo y la paranoia

 

La Azotea 

Vuelvo al texto, al texto que también es para mí una especie de casa, de madriguera para protegerme y conjurar el mal. He estado un tanto ocupada con algunos conflictos externos propios de la época que se vive y del miedo que se ha instaurado como una estrategia del sistema para controlarnos.

A veces, cuando veo a los militares concentrados en las calles, me alivio porque pienso que el peligro está controlado, pero otras veces pienso que ellos son el peligro y que tanta noticia violenta y tanto bombardeo en redes sobre desapariciones, asaltos, sicariato son armas para controlarnos.

Eso me ha detenido en mi escritura, pero también porque hemos estado promocionando la Persistencia del Oficio, una exposición pictórica que organiza Juan Carlos y que reúne a cinco pintores de Ecuador y Perú. Hemos tenido muchísimas entrevistas y he estado acompañando en ellas.

Iniciaba diciendo esto del texto como casa porque leía la novela Azotea de Fernanda Trías en la que Clara, el personaje principal, vive con un temor extraño que le impide salir de la casa. En la novela hay encierro, deterioro, enfermedad y, por último, muerte. La casa parecería la extensión del cuerpo de los personajes. En un punto, la casa se deteriora, pero también se deterioran sus habitantes.

Empezaba también mencionando el miedo de esta época porque en el libro ese miedo se convierte en mundo. No se sabe si el peligro está realmente afuera o si Clara lo ha construido dentro de la casa.

Hay lo real y lo que se percibe en el libro y en lo que también vivimos. Hay una pregunta que podría hacerse: ¿el encierro significa protección o en qué momento un miedo va más allá y se convierte en paranoia?

También se toca de una manera muy extraña el tema del incesto. En el caso de Clara, hay un amor enfermizo hacia el padre y una relación que se va cerrando sobre ellos. El encierro familiar termina provocando que el espacio en el que conviven los personajes, ella con su padre y, posteriormente, la hija de ambos, deje de ser protección y se convierta en un lugar donde se confunden el afecto, la dependencia, el deseo y la violencia.

Hay algunos símbolos en la historia, entre ellos el canario, que funciona como una imagen del encierro. Está dentro de una jaula y esta jaula está en la habitación del padre. El canario depende de quien lo cuida y no puede escapar. También Clara y su hija están atrapadas en ese espacio familiar.

Otro de los símbolos es la azotea, que es un lugar de escape, pero también de peligro. Está arriba, abierta, pero no significa necesariamente libertad.

Y están los vestidos de la madrastra. Ella ya no está, pero sus vestidos permanecen. Un cuerpo que ya no está y que, sin embargo, sigue ocupando un lugar dentro de la casa.

 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Balzac y la joven costurera china




Leí Balzac y la joven costurera china, de Dai Sijie. Elegí este libro porque, desde que leí Pachinko, me han gustado los libros orientales. Además de la trama principal, suelen incluir alusiones a la historia y a la política del país. A medida que avanzaba en la lectura, me fueron atrayendo su atmósfera, su ambiente y sus personajes. Lo que no supe sino hasta después es que se trata de un libro autobiográfico.

La historia transcurre durante la presidencia de Mao Zedong, cuando se había instaurado el proceso de "reeducación ideológica", que prácticamente paralizó el sistema educativo tradicional. Se cerraron escuelas y universidades en toda China, bajo la premisa de que la educación formal de la época era burguesa, elitista y contrarrevolucionaria. Millones de estudiantes de secundaria y bachillerato fueron movilizados por el propio Mao y enviados al campo para ser reeducados. Portaban el famoso  Pequeño Libro Rojo. Los demás libros fueron quemados o confiscados, y quienes los poseían podían ser castigados. Se conocía, por ejemplo, el caso de un pastor que, por haber guardado una Biblia en latín, fue castigado.

Entre los jóvenes enviados a reeducación se encuentran el narrador del libro y su amigo Luo. El narrador tiene diecisiete años y es hijo de un médico; Luo, en cambio, es hijo de un dentista. Ambos traban amistad y terminan conociendo a la hija de un sastre: una joven costurera cuya belleza y habilidades, junto con las de su padre, son muy apreciadas en las aldeas de la montaña. Cuando el sastre y su hija visitan los pueblos, su llegada se convierte en todo un acontecimiento, pues las mujeres quieren aprovechar sus habilidades para confeccionarse ropa.

Cuatrojos también es un muchacho que se encuentra en la aldea para ser reeducado. En determinado momento, Luo y su amigo descubren que guarda una maleta con libros occidentales prohibidos, entre ellos obras de Balzac, Romain Rolland, Victor Hugo, Dumas, Stendhal, Gustave Flaubert y Charles Baudelaire.

En otro momento de la historia, el jefe de la aldea en la que viven decide enviar a los muchachos a un pequeño pueblo para que vean películas y luego se las cuenten a los habitantes de la montaña. Los chicos lo hacen con gran éxito y descubren incluso sus dotes histriónicas. Sin embargo, cuando encuentran el libro de Balzac, quedan profundamente sorprendidos por su contenido. Lo memorizan y comienzan a contárselo a la costurera como una forma de acercarse a ella. Después hacen lo mismo con las historias de Dumas.

Ellos pretenden "refinar" a la costurera a través de los libros, pero todo esto tiene un efecto inesperado: la literatura despierta en ella un profundo deseo de libertad e independencia. Inspirada por la belleza y la autonomía de las mujeres de Balzac, decide abandonar la montaña y a su familia para buscar por sí misma una nueva vida en la gran ciudad.

"Balzac le había hecho comprender algo: la belleza de una mujer es un tesoro que no tiene precio", dice el último párrafo del libro.

martes, 8 de septiembre de 2026

El caso Collini

 

Tipos Infames: · EL CASO COLLINI · SCHIRACH, FERDINAND VON: SALAMANDRA  -978-84-9838-552-6

Al mismo tiempo que estaba leyendo Crímenes, me puse a leer El caso Collini, de Ferdinand von Schirach. Esta novela, también la encontré inicialmente en la biblioteca de la radio de la Universidad Andina Simón Bolívar,  me llamó la atención porque es una novela corta que comienza con un asesinato inexplicable.

Fabrizio Collini mata a un reconocido empresario alemán, se entrega a la policía y no da ninguna explicación.

Un abogado joven llamado Caspar Leinen, que estaba iniciándose en su carrera y buscaba casos complejos y mediáticos, asume la defensa de Collini sin saber que la víctima era Hans Meyer, una persona muy cercana a su infancia, una figura paternal y abuelo de su antiguo amor, Johanna.

Pero no deja el caso, a pesar de que al inicio quiere hacerlo por temor a perder la objetividad. Ante el silencio de su defendido, que no quiere confesar las razones de su crimen, Leinen se enfrasca en una investigación que lo lleva a descubrir un pasado doloroso: Meyer tenía un pasado relacionado con el nazismo y algunas decisiones jurídicas dieron lugar a que muchos de los crímenes cometidos durante esa época quedaran impunes.

El caso Collini reflexiona sobre la memoria, sobre el dolor que se guarda, sobre el silencio cómplice de la sociedad, sobre el funcionamiento de los sistemas de justicia y sobre las heridas de la historia que aún supuran.

Me encantó el alegato de la defensa, es muy bien estudiado. Leinen inicia su camino de abogado defensor con pie derecho.